Historia de mujer...

La Gloria para mi familia

Nací en Neira, Caldas el 18 de septiembre de 1958, a los 3 días me bautizaron y al cumplir 2 meses mis padres me llevaron a vivir a Aguadas, Caldas. Soy la tercera de 11 hermanos y cuando tenía 3 años mis padres me trajeron a vivir a Manizales y acá crecí.

Estudié sólo la primaria porque según mi mamá le debía ayudar en la casa, pues teníamos un negocio de comidas en la calle y había que trabajar mucho y ella sola no era capaz y mis hermanos mayores si debían estudiar, pues por ese tiempo éramos solo 2 mujeres, y que yo era la indicada.

Así fue mi niñez y mi infancia, cuidar muchachos y cocinar. Cuando cumplí 16 años conocí al que hoy es mi esposo y padre de mis 3 hijos, no tuvimos luna de miel puesto que mis padres planeaban llevarnos a vivir a Medellín y mi novio al darse cuenta de esto habló con ellos para casarnos rápido y así lo hicimos, tuvimos los hijos rápido y por esto son seguiditos, solo se llevan de a 17 meses cada uno.

Ya teniendo mis hijos aprendí Manualidades y mi esposo me regaló una máquina de coser y luego aprendí Corte y confección y así trabajaba en una y otra cosa para ayudarlos a salir adelante, pues no quería que les tocara mi misma suerte, sin saber nada para sacar sus hijos adelante, y hoy me siento feliz, pues ellos viven bien gracias Dios pero yo no me siento plena pues me falta por aprender mucho más.  

Historia de mujer...

Génesis

Corría el año 1971,  el 12 de octubre nacía yo para la inmensa felicidad de mis padres;  crecí en mi hogar como única hija, mis padres se aseguraron que recibiera una buena educación, por esto estudié en un colegio de religiosas; nunca tuve lujos, pero tampoco jamás me faltó nada.

Me gradué del colegio en 1990, año en el cual también me gradué como madre.

Empezaba mi embarazo, y mi padre herido en su honor, me marginó económicamente y no pude ingresar a la universidad, yo deseaba estudiar publicidad y me tocó optar por cuidarme y atender a mi primer hijo que llegó a este mundo el 8 de Junio de 1991, durante cuatro años  cuidé sin desvelo a mi niño y fue aquí que con la ayuda de mi madre convencimos a mi padre para que me ayudara y me permitiera estudiar y tras dos años de gran dedicación me gradué de Diseño Publicitario. solo me falta iniciarme en Diseño Gráfico , pero la desgracia tocó a la puerta de mi hogar , y mi madre enfermó de cáncer de seno, el cual la llevó a la tumba el 2 de septiembre del 2001,  dejándonos sumidos en la tristeza y con una gran deuda, mi padre hizo lo que pudo, por pagar , pero yo veía como mis oportunidades de superación se esfumaban, y cambié mis lápices , colores , pinturas , y papeles de gran diversidad , por la escoba el trapero , las ollas y la estufa.

Pasaron 6 años de peregrinar dejando hojas de vida donde me dijeran, hablaba con cuanta persona conocida me encontraba, encargándoles un trabajo para mí, pero solo sufrí las peores decepciones, me persiguieron trabajos mal pagos, siendo víctima de numerosos maltratos verbales y sicológicos.

Cansada de mi mala suerte, decidí quedarme en la casa cuidando de ella y de las pertenencias de mi padre y de mi hijo, pues ellos me veían así, como una inútil que para lo único que servía era para estar allí  encerrada.

El 11 de diciembre del 2007,  nacía mi segundo hijo, Andrés Leandro; rodeada de una inmensa soledad y pobreza, levanté a mi niño con la ayuda de la caridad de las personas que sabían de mis necesidades y de las de mi bebé.

Nunca perdí la esperanza de superarme y soñaba con el día que llegara mi completa libertad, privada por mi padre, pues el no quiso darme lo que me correspondía de mi madre, para yo poder estudiar. Sólo hasta el 2012, pude obtener la sencilla herencia de mi madrecita y huí de esa casa inmediatamente, pero con el pleno conocimiento de que ahora era yo sola enfrentándome al mundo,  protegiendo a mis hijos bajo mis alas y muy lejos de mi casa paterna.

Perdimos mucho dinero pagando lugares donde vivir, porque yo seguía sin poder trabajar, tenía que atender a mis hijos, preparar sus alimentos, lavar sus ropas y limpiar la casa; al poco tiempo se me presentó la oportunidad de estudiar un curso de Word Básico,  el cual realicé, pero yo sabía que con esto no era suficiente.

Dejando a un lado mi sueño de estudiar empecé a trabajar en una floristería y también   hacía aretes y pulseras para vender, pero no pasó mucho tiempo cuando nuevamente una oscura sobra se posó en nuestras vidas y enfermé; postrada en cama durante un año perdimos gran parte del poco dinero que nos quedaba y para colmo debiendo mucha plata. Luego de mi recuperación, decidí que la hierba no podía seguir creciendo bajo mis pies y sin pérdida de tiempo acudí a la fundación 100% MUJER, donde sin pensarlo dos veces me inscribí para estudiar sistemas, ya casi termino y es la experiencia más estupenda que haya tenido, no sólo por la importancia de las clases si no, por la compañía de las personas tan maravillosas que conforman dicha fundación.

Ahora solo espero terminar con éxito el curso, aliviarme por completo, trabajar con gran dedicación y esmero,  para poder lograr mis sueños.

Guiada por Dios, triunfaré para mis hijos.